Hoy día, con la actual tecnología en fotografía digital y capacidades de post procesado de imágenes donde logramos tener un control absoluto del pixel, me dispuse a realizar, a modo de experimento, saturar colores y contrastes para llegar a ver, donde nuestro ojo a simple vista no llega a percibir,
de nuestro precioso y tan fotografiado satélite natural. El resultado fué una diferente y original forma de ver la Luna, donde se pueden destacar colores rojizos correspondientes a % de hierro y titaneo. Los colores más oscuros, llanuras planas creadas por brotes de lava despues de haber recibido grandes impactos de meteoritos, y los tonos más blancos restos de polvo producidos por impactos más pequeños.
